Participación en la entidades

Este año habrá dos formas de participar en Euskaraldia dentro de la entidad. Por un lado, se crearán arigunes o espacios para hablar en euskera, y aunque participarán en forma de ahobizi y belarriprest, realizarán el ejercicio de forma colectiva. Y, por otro, están los miembros que no pueden estar en los arigunes, que, como el año pasado, harán ejercicio como individuos: con los roles de belarriprest y ahobizi.

EN LOS ARIGUNES

Podrán participar todo tipo de entidades (instituciones públicas, agentes sociales, empresas, cooperativas, asociaciones culturales y deportivas, etc.) que cuenten con un arigune. Los Arigunes, o espacios para expresarse en euskera, garantizan en todo momento la posibilidad de expresarse en euskera, ya sea dentro de la entidad o en su relación con la ciudadanía. Los miembros de estos grupos actuarán en forma de ahobizi y belarriprest durante los 15 días que durará Euskaraldia, pero realizarán el ejercicio de forma colectiva. Así, distinguimos dos tipos de arigunes:

Barne-ariguneak o lugares internos de práctica

Se trata de grupos que tienen una dinámica habitual en el seno de una entidad y que todos sus miembros entienden al menos el euskera. En función del tipo de entidad, estos grupos pueden ser diversos (departamentos, secciones, equipos, secciones, servicios, grupos…). Cuando los miembros de este grupo decidan conformar un espacio de encuentro interno acordarán dar pasos adelante para cambiar los hábitos lingüísticos entre ellos de una manera colectiva. Para su constitución será necesario que al menos el 80% de los miembros del grupo estén de acuerdo. Cada miembro de los Arigunes decidirá su participación en forma de ahobizi o belarriprest.

Kanpo-ariguneak o lugares externos de práctica

Estos lugares externos de práctica están formados por personas que se encuentran en los espacios de relación con la ciudadanía en la entidad, siempre que se garantice en todo momento la existencia de un belarripres o un ahobizi, es decir, que la ciudadanía tenga la garantía de ser atendida en euskera en todo momento. Este tipo de espacios serán puestos de atención al público o recepción, cajas de supermercados, responsables de atención telefónica, camareros o comerciantes, entre otros.

El objetivo principal es aumentar el uso del euskera en las relaciones de estas entidades. La participación requerirá la implicación de la dirección y demás miembros de la entidad.

Se pondrá a disposición de las entidades una herramienta para la identificación de los arigunes para analizar el cumplimiento de los requisitos de participación en el ejercicio. Esta herramienta ayudará a la entidad a identificar grupos con un mínimo de comprensión del euskera. Una vez realizado este análisis, los responsables deberán consensuar con los miembros de los grupos que cumplan los requisitos la formación de los arigunes.

Entidades que no cumplan los requisitos: a las entidades que no cuenten con un grupo de personas que comprendan el euskera ni miembros para ofrecer el servicio en euskera a la ciudadanía, se les dará acceso al proceso, aunque no podrán participar en el ejercicio. Se les propondrá trabajar en dos ámbitos:

  • Empezar a dar pasos hacia adelante de cara a próximas ediciones. Para ello, se les propondrán medidas de mejora.
  • Apoyar y fomentar el ejercicio de los miembros de Euskaraldia dentro de la entidad como ahobizi o belarriprest.

AHOBIZI Y BELARRIPREST

Los miembros de la entidad que no participen en los arigunes podrán participar como belarriprest y ahobizi, tal y como se hizo el año pasado.

Belarriprest 

Las personas que participan como belarriprest entienden euskera, aunque no lo hablarán en todos los casos. El requisito mínimo es entender euskera. En ese sentido, estas personas participantes pueden elegir cuándo desean o pueden hablar euskera, pero pedirán de forma explícita que les hablen siempre en euskera. La clave no está en la capacidad sino en la actitud.

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Ahobizi

Se comunica siempre en euskera con aquellas personas que lo entienden. Cuando no tiene la certeza de si la otra persona sabe euskera, pronuncia las primeras palabras en euskera y, si la otra persona lo entiende, continúa hablando en la misma lengua. La clave está en hablar en euskera siempre que sea posible.

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